
Sé muy bien que en España se guardan "secretos" de sociedad, prácticas que aunque se consideren tabú o no se hable a menudo de ellas, albergan muchos adeptos.
El otro día ví un programa de sexo, de esos que los ves por curiosidad pero que acaban generando cierta incomodidad. En el desarrollo del programa, entrevistaban a distintos personajes, cuyas prácticas sexuales rebosan en lo que yo puedo considerar un tanto bizarro, sin ánimos de criticar, mantengo mis creencias y si no me gusta pues no me gusta.
Sexo en lugares públicos, intercambio de parejas, viajes en búsqueda de ese "no sé qué" que algunas personas piensan que aún está por descubrirse, cosa que he dejado de creer puesto que todo esta ya requetevisto. Según decían, en España se practica un sexo que no se predica y se predica un sexo que no se practica, y de boca de un supuesto psicólogo y sexólogo que entrevistaron en un bar clandestino de swingers, en cristiano, conocido como intercambio de parejas, argumentaba que cuando uno llevaba cierto tiempo con la misma pareja, era necesario "oxigenar" la relación acudiendo a prácticas extracurriculares o bien propinando satisfacción a ciertas parafilias.
Vamos a ver...¿qué clase de consejo es éste? no quiero pecar de estrecha, pero no creo que todo el mundo necesite oxigenar sus relaciones de esta manera. Por mucho que se hable de cuestiones físicas, las relaciones no están basadas únicamente en la satisfacción de hormonas. Debajo de eso, existe o debería existir un corazón cálido que verdaderamente está también en la relación, con lo cual, discrepo completamente de las recomendaciones absurdas de este señor. Si una pareja cae en la monotonía y ésto se convierte en una situación irremediable, sencillamente la pareja no funciona. No hay que hacer demasiados esfuerzos, puesto que las relaciones no son para luchar, son para que fluyan tanto sexualmente como emocionalmente, y si pasados los años la parte física disminuye o acaba, será debido a circunstancias completamente válidas como hijos, edad avanzada u otras. No considero que sea siempre por insatisfacción o ganas de intercambiar a tu pareja o tener relaciones en un baño de la Renfe.
Así que, la curiosidad siempre estará ahí...los ojos son para ver y el cuerpo para sacarle partido. Pero ojo...porque todo eso es efímero y lo que queda está mucho más dentro y va mucho más allá.
El otro día ví un programa de sexo, de esos que los ves por curiosidad pero que acaban generando cierta incomodidad. En el desarrollo del programa, entrevistaban a distintos personajes, cuyas prácticas sexuales rebosan en lo que yo puedo considerar un tanto bizarro, sin ánimos de criticar, mantengo mis creencias y si no me gusta pues no me gusta.
Sexo en lugares públicos, intercambio de parejas, viajes en búsqueda de ese "no sé qué" que algunas personas piensan que aún está por descubrirse, cosa que he dejado de creer puesto que todo esta ya requetevisto. Según decían, en España se practica un sexo que no se predica y se predica un sexo que no se practica, y de boca de un supuesto psicólogo y sexólogo que entrevistaron en un bar clandestino de swingers, en cristiano, conocido como intercambio de parejas, argumentaba que cuando uno llevaba cierto tiempo con la misma pareja, era necesario "oxigenar" la relación acudiendo a prácticas extracurriculares o bien propinando satisfacción a ciertas parafilias.
Vamos a ver...¿qué clase de consejo es éste? no quiero pecar de estrecha, pero no creo que todo el mundo necesite oxigenar sus relaciones de esta manera. Por mucho que se hable de cuestiones físicas, las relaciones no están basadas únicamente en la satisfacción de hormonas. Debajo de eso, existe o debería existir un corazón cálido que verdaderamente está también en la relación, con lo cual, discrepo completamente de las recomendaciones absurdas de este señor. Si una pareja cae en la monotonía y ésto se convierte en una situación irremediable, sencillamente la pareja no funciona. No hay que hacer demasiados esfuerzos, puesto que las relaciones no son para luchar, son para que fluyan tanto sexualmente como emocionalmente, y si pasados los años la parte física disminuye o acaba, será debido a circunstancias completamente válidas como hijos, edad avanzada u otras. No considero que sea siempre por insatisfacción o ganas de intercambiar a tu pareja o tener relaciones en un baño de la Renfe.
Así que, la curiosidad siempre estará ahí...los ojos son para ver y el cuerpo para sacarle partido. Pero ojo...porque todo eso es efímero y lo que queda está mucho más dentro y va mucho más allá.




se puede tener una pareja y necesitar satisfacer ciertas necesidades con una profesional, la sexualidad es muy caprichosa,
ResponderSuprimiry basta que uno no pueda realizar algo para
sentirse frustrado por mucho que ese algo
sea una tonteria, como por ejemplo hacer un
griego o correte en la boca de alguien.
de hay que la prostitucion sea el negocio
mas antiguo del mundo.
la verdad que aunque lo del intercambio de parejas, o lo del baño de la renfe , suene
bastante friki , puede ser algo necesario
para alguna gente.
que una cosa sea efimera no quiere decir
que se pueda renunciar a ella.
saludos